domingo, 24 de enero de 2016

Hara. Dürckheim,






Kenran Umeji


“ El maestro de tiro con arco Kenran Umeji tenía por constumbre invitar a sus alumnos a tocar los músculos de sus brazos cuando tensaba el arco, cosa que no lograba nadie sino él. Sus alumnos podían entonces comprobar que sus músculos estaban perfectamente distendidos. Si cualquiera de ellos expresaba su sorpresa a este respecto, el maestro se echaba a reír diciendo: << El principiante es el único que trata de tensar el arco con su fuerza muscular; yo lo hago simplemente don Ki>>. ki, o sea, con la fuerza universal, de la que participamos en nuestro Ser esencial. Con el Hara hay que aprender a sentirla, y a dejarla venir, al contrario de cómo se hace con la fuerza movida con la voluntad, la fuerza del  <<hacer>>.

 

Dürckheim, K. Hara. Centro vital del hombre. 9ª edición. Ediciones Mensajero. Bilbao. 2008. (Pág.197-198)